Recordatorio amigable: el sufrimiento es inevitable, es por nuestro bien y tiene un sentido. Me hago esta nota mental, porque últimamente siento que me arrastro por el piso, sin ánimo, y hasta la más mínima cosa me cuesta un montón. Y a diferencia de otros momentos de mi vida, no me siento en sequía espiritual. Se trata más bien de un cansancio espiritual agudo, que parece que quiere quedarse a vivir en mi morada. Una vez alguien me dijo "si estas cansada, no renuncies, sino aprende a descansar". Y creo que esto tiene vigencia en el mundo espiritual, con la diferencia que se trata de una dimensión tan profunda del ser, que tan sólo una noche de buen sueño no es suficiente. Necesito una cura con la naturaleza de mi mal. La primera morada de mi interior es la parte emocional, la que puedo buscar regular de dos formas. La primera es abrazando a mis seres queridos, especialmente a mi esposo. Cada abrazo es una explosión de hormonas oxitocina que me relaja y me hace sentir...